Un tribunal de Australia condenó este miércoles a 14 años de cárcel a los padres de una niña diabética de 8 años por homicidio involuntario al negarse a administrarle insulina y reclamar atención médica hasta que murió, conforme a las creencias de la secta a la que pertenecían.
Los padres de la niña, Jason y Kerrie Struhs, fueron condenados a 14 años de prisión, mientras el líder de la secta, Brendan Stevens, recibió una pena de 13 años de cárcel, recoge la sentencia publicada este jueves por el Tribunal Supremo de Queensland.
El magistrado Justice Burns indicó en su resolución que los progenitores "sabían que la niña moriría" si dejaban de darle la medicación y aun así "no hicieron nada para obtener el tratamiento médico".
Mientras que el juez consideró que el líder de la secta, conocida como The Saints (los santos), "persuadió" a los padres para dejar de administrar insulina a la niña y lo calificó como una persona "persona peligrosa y muy manipuladora".
El juez ya declaró culpables de homicidio involuntario a los padres en un fallo dictado el 29 de enero a la espera de establecer la pena.
Otros once miembros de la secta, incluido el hermano mayor de la víctima, fueron también castigados por homicidio involuntario con penas entre 6 y 9 años de prisión, dependiendo de su implicación en el delito.